ROSARIO DE LOS SIETE PRIVILEGIOS DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

(También se puede descargar el Rosario de los 7 Privilegios en formato simple o librito para imprimir)

INTRODUCCIÓN
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Ofrecemos a la Santísima Virgen María este rosario de amor y alabanza para que cada día sea más conocida y amada y en reparación del desamor y ofensas que recibe de quienes la desprecian y atacan.

También pidamos por medio de este rosario a nuestra Madre del cielo las gracias que más necesitamos…

(Unos 30 segundos en silencio).

ACTO DE AMOR Y CONSAGRACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA
Oh, María Santísima, Estrella que ilumina mi caminar y a quien amo con todo mi corazón; hoy y siempre te consagro mi vida y la pongo en tus manos maternales para que Tú tomes posesión de ella. Me entrego a Ti sin condiciones para que, modelando mi barro, me transformes una verdadera obra de amor. Haz de mí un instrumento dócil para hacerte conocer y amar por tantos como no te conocen ni te aman, y que mi única recompensa sea ir a gozar de la Santísima Trinidad ese día feliz en que Tú vengas por mí para llevarme al cielo entre tus brazos de Madre.
Amén.

PRIMER PRIVILEGIO: LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

V: Bendita seas, oh Santísima Virgen María, por tu Santa e Inmaculada Concepción,
R: por la cual fuiste preservada del pecado original y revestida de singular belleza, hermosura y plenitud de gracia.

V: Oh, María, por tu Inmaculada Concepción,
R: apártanos del pecado y alcánzanos la gracia de perseverar siempre en tu amor. (7 veces)

V: Gloria sea por siempre a la Santísima Trinidad,
R: que adornó tu alma con las piedras preciosas de tus siete privilegios.

SEGUNDO PRIVILEGIO: LA VIRGINIDAD PERPETUA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

V: Bendita seas, oh Santísima Virgen María, por tu perpetua virginidad,
R: por la cual permaneciste virgen antes, durante y después del nacimiento tu Hijo Jesús, entregando así tu corazón indiviso a Dios.

V: Oh María, por tu perpetua virginidad,
R: afianza nuestra entrega y alcánzanos una gran pureza de cuerpo y de alma. (7 veces)

V: Gloria sea por siempre a la Santísima Trinidad,
R: que adornó tu alma con las piedras preciosas de tus siete privilegios.

TERCER PRIVILEGIO: LA MATERNIDAD DIVINA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

V: Bendita seas, oh Santísima Virgen María, por tu Divina Maternidad,
R: por la cual nos diste al Salvador del mundo, Jesucristo Dios y hombre verdadero, y nos abriste las puertas del Paraíso.

V: Oh María, por tu Maternidad divina,
R: derrama tu amor maternal sobre tus hijos más necesitados de tu socorro.(7 veces)

V: Gloria sea por siempre a la Santísima Trinidad,
R: que adornó tu alma con las piedras preciosas de tus siete privilegios

CUARTO PRIVILEGIO: LA ASUNCIÓN AL CIELO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

V: Bendita seas, oh Santísima Virgen María, por tu gloriosa Asunción a los cielos,
R: por la cual, terminada tu vida terrenal, fuiste llevada a la gloria por los ángeles en cuerpo y alma.

V: Oh, María, por el misterio tu Asunción,
R: ayúdanos a elevar nuestra mirada al cielo y a rechazar lo que nos separa de Dios.(7 veces)

V: Gloria sea por siempre a la Santísima Trinidad,
R: que adornó tu alma con las piedras preciosas de tus siete privilegios.

QUINTO PRIVILEGIO: LA CORREDENCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARIA

V: Bendita seas, oh Santísima Virgen María, por el misterio de tu corredención,
R: por el cual colaboraste a la redención de los hombres junto con tu Hijo Jesucristo, Redentor nuestro.

V: Oh, María, por tu privilegio de corredentora,
R: acompáñanos a la hora de la cruz y fortalécenos en el sufrimiento.(7 veces)

V: Gloria sea por siempre a la Santísima Trinidad,
R: que adornó tu alma con las piedras preciosas de tus siete privilegios.

SEXTO PRIVILEGIO: LA MEDIACIÓN MATERNA DE LA SANTISIMA VIRGEN MARIA

V: Bendita seas, oh Santísima Virgen María, por tu prerrogativa de Mediadora de todas las gracias,
R: por la cual presentas nuestras súplicas al Altísimo y derramas sobre nosotros los tesoros de sus gracias.

V: Oh María, por tu mediación materna,
R: vuélvenos tu mirada y atiende misericordiosamente nuestras súplicas.(7 veces)

V: Gloria sea por siempre a la Santísima Trinidad
R: que adornó tu alma con las piedras preciosas de tus siete privilegios.

SÉPTIMO PRIVILEGIO: LA REALEZA UNIVERSAL DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

V: Bendita seas, oh Santísima Virgen María, por tu título de Reina de cielos y tierra,
R: por el cual has sido exaltada sobre todos los coros de los ángeles y sobre todos los santos.

V: Oh, María, por tu Realeza Universal,
R: continúa desde el cielo manifestando tu amor y alcánzanos las gracias necesarias para nuestra salvación. (7 veces)

V: Gloria sea por siempre a la Santísima Trinidad
R: que adornó tu alma con las piedras preciosas de tus siete privilegios.

(ORACIÓN)
Inmaculada siempre Virgen María, Madre de Dios, que después de colaborar con tu hijo Jesús en la Redención de los hombres, fuiste llevada al cielo por los ángeles en cuerpo y alma, y como Reina del Universo, derramas sobre tus hijos los tesoros de gracia de la Santa Trinidad, no apartes nunca de nosotros tu mirada misericordiosa y llévanos un día al cielo, donde contemplaremos tu celestial Hermosura por siglos sin fin. Amén.

(Repetir 3 veces esta jaculatoria)
V: Honor, alabanza y amor a Santa María
R: en cuya belleza y humildad Dios se ha complacido.

V: Ave María Purísima
R: Sin pecado concebida.

BESAR LA MEDALLA CON DEVOCIÓN